Reducir el consumo de combustibles, recuperar energía que actualmente se pierde y mejorar la seguridad de las instalaciones industriales son algunos de los desafíos que enfrenta la industria salmonera en el sur de Chile. En una entrevista con el programa Salmón en la Patagonia, de Patagonia Radio, Nelson Ortega, jefe comercial de Vapor Austral, empresa fundada en Puerto Montt en 2006, explicó cómo la modernización de calderas, la mantención preventiva y la recuperación de condensados permiten avanzar hacia procesos productivos más eficientes, especialmente en las plantas elaboradoras de harina, aceite de pescado y alimentos para salmones.
De Puerto Montt a distintas regiones de Chile
Lo que comenzó en 2006 como un emprendimiento dedicado a la limpieza y mantención de calderas se ha transformado en una empresa especializada en sistemas de generación de vapor, proyectos de ingeniería y eficiencia energética industrial.
Vapor Austral fue fundada por Óscar Tassara y Darío Vicencio, quienes identificaron una necesidad de servicios técnicos especializados en la Región de Los Lagos.
Con el paso de los años, la compañía amplió sus operaciones mediante la incorporación de profesionales, nuevas tecnologías y equipamiento importado.
Actualmente, desarrolla proyectos para empresas vinculadas a la salmonicultura, procesamiento de productos del mar, industria láctea, producción de choritos, papeleras y minería.
Según Ortega, la empresa ha ejecutado proyectos desde Antofagasta hasta Porvenir, con una importante presencia en el sur del país.
¿Por qué el vapor es fundamental para producir alimento para salmones?
Aunque suele pasar inadvertido, el vapor es un componente esencial en numerosos procesos industriales.
En la salmonicultura, resulta especialmente relevante para la cocción de subproductos de pescado y la fabricación de alimentos destinados a los centros de cultivo.
El proceso comienza en las calderas, donde la combustión genera el calor necesario para transformar el agua en vapor, que posteriormente se distribuye por las instalaciones industriales.
Ortega explicó que estos sistemas pueden operar con vapor a temperaturas cercanas a los 180 y 190 grados Celsius, dependiendo de las necesidades productivas.
Su importancia es tal que una falla puede comprometer la continuidad operacional de una planta.
En instalaciones que procesan subproductos de pescado, por ejemplo, la interrupción del suministro de vapor puede impedir su cocción oportuna, generando riesgos de deterioro de la materia prima.
La disponibilidad permanente de vapor se convierte, por lo tanto, en un factor crítico para evitar pérdidas productivas y eventuales problemas asociados al manejo de residuos.
El desafío de producir lo mismo utilizando menos energía
Uno de los principales temas abordados durante la entrevista fue la necesidad de mejorar la eficiencia energética de las industrias.
Ortega explicó que las empresas están buscando reducir el consumo de combustibles sin afectar su capacidad productiva.
El ejecutivo resumió este objetivo en una idea central:
“La idea, en el fondo, de la eficiencia energética es producir lo mismo, pero con menos”.
Para lograrlo, existen dos alternativas principales: modernizar los equipos de generación de vapor o mejorar el rendimiento de las instalaciones existentes.
Vapor Austral trabaja con calderas fabricadas en Turquía y tecnología italiana de quemadores, incluyendo sistemas avanzados de control que permiten ajustar la combustión.
Esta modernización adquiere especial relevancia cuando las instalaciones todavía utilizan equipos con dos o tres décadas de funcionamiento.
Recuperar el agua también significa recuperar dinero
Uno de los aspectos más interesantes de la conversación fue la recuperación del condensado, es decir, el agua que se forma cuando el vapor pierde temperatura durante su utilización o transporte.
Lejos de ser un residuo sin valor, esta agua representa un recurso económico para las empresas.
Según explicó Ortega, el agua utilizada en las calderas debe someterse previamente a tratamientos químicos para evitar incrustaciones y proteger los equipos.
El ejecutivo estimó en aproximadamente $7.000 por metro cúbico el valor asociado al agua tratada que puede recuperarse en estos procesos.
Considerando que algunas instalaciones industriales utilizan grandes volúmenes de agua, su recuperación puede representar un ahorro relevante.
Además, el condensado conserva parte de la energía térmica utilizada originalmente para calentarlo.
Por ello, la empresa trabaja con trampas de vapor y bombas de condensado, dispositivos que permiten recuperar el agua y devolverla al sistema de generación.
Las fugas de vapor: pérdidas que muchas veces pasan inadvertidas
Otra fuente de ineficiencia se encuentra en las extensas redes de tuberías que distribuyen vapor dentro de las plantas.
De acuerdo con Ortega, una sola línea puede alcanzar aproximadamente 600 metros de longitud, mientras que una instalación completa puede acumular varios kilómetros de tuberías.
En estas redes, las fugas, los problemas de aislamiento y las fallas de componentes pueden provocar pérdidas energéticas.
El especialista señaló que Vapor Austral cuenta con personal dedicado a revisar las trampas de vapor e identificar aquellas que necesitan reparación o reemplazo.
Detectar y corregir estas fallas permite reducir pérdidas, mejorar el funcionamiento de los equipos y fortalecer la continuidad operacional.
Seguridad industrial: la importancia de mantener las calderas
La eficiencia energética no es el único objetivo de la mantención industrial.
Los sistemas de vapor trabajan con altas temperaturas y presiones, por lo que requieren inspecciones y controles adecuados para prevenir incidentes.
Durante la entrevista, Ortega advirtió que una regulación incorrecta de los sistemas de combustión puede generar situaciones de riesgo.
Por esta razón, recomendó realizar revisiones preventivas al menos una vez al año, sin perjuicio de las exigencias específicas de cada instalación y las indicaciones de los fabricantes.
Una mantención puede requerir entre uno y dos días de trabajo, dependiendo de las características del equipo.
El ejecutivo también distinguió entre la mantención preventiva y los procedimientos de certificación, estos últimos vinculados al cumplimiento de las disposiciones del Decreto Supremo N.º 10, que regula las calderas, autoclaves y equipos que utilizan vapor de agua.
Ingeniería y auditorías energéticas: la nueva etapa de Vapor Austral
La evolución de la compañía también se refleja en el fortalecimiento de su departamento de ingeniería, integrado, según Ortega, por cinco ingenieros civiles mecánicos.
Esta unidad desarrolla soluciones para clientes que necesitan modernizar sus instalaciones, optimizar redes de vapor y evaluar oportunidades de ahorro energético.
Una de las nuevas áreas de desarrollo es la auditoría energética industrial, orientada a identificar pérdidas y proponer mejoras técnicas.
El ejecutivo comentó que algunas plantas ni siquiera cuentan con planos actualizados de sus redes de vapor, lo que dificulta detectar oportunidades de optimización.
Por ello, parte del trabajo consiste en levantar información, elaborar planos y analizar integralmente los sistemas existentes.
Un desafío para la salmonicultura del sur de Chile
La modernización de los sistemas térmicos representa una oportunidad para la industria salmonera, especialmente en un escenario donde los costos energéticos, la continuidad productiva y el desempeño ambiental adquieren creciente importancia.
La experiencia de Vapor Austral muestra cómo una empresa nacida en Puerto Montt ha desarrollado capacidades técnicas para atender necesidades de distintos sectores industriales.
Para Ortega, el futuro de este mercado estará marcado por una mayor preocupación por la eficiencia energética, la recuperación de recursos y la incorporación de tecnologías que permitan producir más eficientemente.